Obispos de la Ciudad de Sigüenza
García Martínez (1288 - 1299)
Texto recogido del libro "VIII Centenario de la reconquista de Sigüenza "
Por el Presbítero, Julián Moreno; 1922

Rigió la Sede Seguntina desde 1288 a 1299 el Obispo D. García, ue varón de extremo celoso y caritativo como se prueba por las donaciones y fundaciones no menos que por el interés en favor del Cabildo de su Catedral; pero la importancia de este Prelado es debida a la iniciativa que tomó de elevar las bóvedas del crucero de la Catedral. Refiere el Deán, Sr. González Chantos, que en su tiempo se conservaba en la Capilla Mayor una lápida en la que se consignaba que el Obispo D. García había hecho el crucero en el año de 1293. «El caracter, dice el señor Villamil, de la edificación, conviene perfectamente con esta fecha: las tes bóvedas sexpartitas que cierran esta pate del templo actual, las ventanas de dos y tres vanos con óculos cilindricos y lobulados, los grandiosos rosetones, los capiteles de frondas o ganchos, caracterizan la última época del estilo gótico primario».

En el pontificado de este D. García tuvo lugar un acontecimiento en el que los seguntinos dieron gallarda muestra de bravura y de amor a su Prelado. Andaba por entonces harto revuelto el reino de Castilla, consumiendose en luchas intestinas, procadas por los Infantes de la Cerda, que pretendian arrebatar la corona al Rey niño D. Fernando, heredero del trono a la muerte de su padre Sancho IV, el Bravo.

Oigamos lo que dice la crónica de D. Fernando IV: «En este tiempo acaesció que unos Caballeros que eran de Trujillo, que eran vasallos de D. Juan Nuñez, trian fabla con un Ome, que era del Obispo D. García de Sigüenza, que estaban con este Obispo en el Alcázar do moraba entonces el Obispo, que les diese por do entrasen en el Alcázar de noche, y que tomarián el Alcazar e que prendieran al Obispo, e acaesció así, que una noche durmiendo el Obispo que este Ome velaba encima del Alcazar, e vinieron a él los Caballeros que traian la fabla con él, e por las señas que cos estos había, cognosciolos e echaronle las escalas, e él dioles subida, e desque fueron encima del muro tres o cuatro de ellos, entendiolo otro Ome del Obispo, estaba velando en otra vela, e porque entendió que era tomado el Alcázar e que no podía irlo a decir al Obispo, comenzo a dar grandes voces llamando al Obispo por su nombre que guareciese el Alcázar».
« E el Obispo desperto a las voces que daba e saló fuera al corral y vió como era tomada la Fortaleza e que non pedía y (allí) fincar, salió por la puerta del Alcázar fuera para la villa dando muy grandes voces, e fuese a meter a Santa María (La Catedral) en guisa que los de la villa cuando lo oyeros fueron muchos espantados, e ayuntaronse luego todos e tomaron una cuba vacia e llevaronla ante sí fasta que llegaron a la puerta del Alcázar e pusieron allí muchos tosinos dentro e dieronles fuego e comenzo lugo a arder la cuba entre sí, e cuando los otros que fustaron el Alcázar fueron entrado dentro e habían tomado las torres e todas las fortalezas, fueron luego a la puerta de fuera e cerrandola de dentro, e non se cataron de la cuba que estaba a la puerta de fuera del Alcázar, e ran todos los que estaban dentro más de cincuenta omes e estaban fuera setenta a caballo para entrar a robar la villa; en este comedio anduvieron por el Alcázar e fallaron y mucho pan e muchos tosinos e muchas cubas de vino blanco e tinto e comieron e bebieron más de cunto habían menester, e a poco rato comenzaron a ardr las puertas del Alcázar, e ellos cuando lo vieron fueronse a parar todos armados encimas de las puertas para las defender de los de la villa, que estaban combatiendolas muy fuertemente, cuanto más podían, los unos con saetas e los oros con hondas e con piedras e los otros comenzaban a cavar el muro, e tenían muchas piedras e muchos escudos con que se defndían de los de dentro, e los de dentro fueron a un pozo que había en el Alcázar para sacar agua para matar el fuego, e quebrose una cadena con un pozal con que tiraban el agua e cayó dentro del pozo en guisa que nunca pudieron haber soga nin otra cosa en que tirasen el agua en ninguna manera, e cuando esto vieron fueron a la bodega, que estaban y muchas con vino, e tomaron de una cuba que estaba llena de vinagre cuidado que era vino, e trajeron en cántaros e echaronlo en el fuego por lo matar, e cuanto más echaban más ardía, porque el vinagre a esta natura; en tal manera les acaesció que cuando ellos cuidaron que habian amatado el fuego con el vinagre, era más encendido, en tal manera que la puerta ardía toda, y los de la villa estaban y cerca muy bien armados para entrar dentro, e quando los del Alcázar esto vieron pugnaron por se salir fuera del Alcázar por aquella parte por do entraron, en guisa que quando fue el Alba non fincó ninguno dentro del Alcázar e tomaronlo de esta manera: e a otro día muy de mañana fuero al Obispo que estaba en la Iglesia y trajeronle al Alcázar e dieronselo, e de quanto y tenía non perdió ninguna cosa con los que le habían fustado non cataron por otra cosa ninguno de quantos y estaban si non por escapar con los cuerpos, e en esta manera quiso Santa María mostrar este fecho e facer este milagro en este Alcázar suyo por facer bien al Rey D. Fernando».