Obispos de la Ciudad de Sigüenza
San Martín de Finojosa (1186 - 1192)
Texto recogido del libro "VIII Centenario de la reconquista de Sigüenza "
Por el Presbítero, Julián Moreno; 1922

D. Miguel Muñoz de Finojosa y su esposa D.ª Sancha Gómez, de abolengo ilustre y familia nobilísima, fuerón los padres de D. Martín de Finojosa que ocupó la sede de Sigüenza desde 1186 a 1192. Hay conjeturas de que este Prelado debió nacer en Deza o en Almazán hacia el año 1140. A los 18 años de edad tomó el hábito religioso en Cántabos, de la Ordn Cisterciense, donde hizo su noviciado, trasladandoes después a Santa María de Huerta. A los veintiseis años de edad fue nombrado Abad de ese Monasterio, y hallandose éste en gran penuria logró espléndidas donaciones para levantar su fábrica.

Vacante la silla de Sigüenza por muerte de su obispo D. Gonzalo, fue nombrado por su sucesor el santo Abad de Huerta D. Fray Martín de Finojosa. Grande fue el celo en su nueva Prelacía; restableció la disciplina claustral en el convento de Canónigos de Sigüenza; defendio a su clero de ls desmanes de algunos seglares; dió franquicias a los moradores de «La Alcarria», poblado que se hallaba en una altura pedregosa junto a Séñigo; tuvo grande amistad con Alfonso VIII, el de Las Navas; envió Canónigos de su iglesia a estudiar a la célebre Univesidad de París, asistió de Capítulo General del Cister en Francia, y fue de una humildad tan profunda que renunció a su Obispado para retirarse a morar obscuamente entre sus amados monjes de Huerta, donde sobrevivió todavía veintiun años. Al regresar de una excursión al Monasterio de Oliva, murió en Subdosa (hoy Sotoca) del Arciprestazgo de Cifuentes, a los setenta y tres años de edad.

Damos fin a esta sucinta biografía transcribiendo lo que consigna el R. P. Crisóstomo Henríquez, cronista general de los Cistercienses en el Monologio de la Orden: «Decimo sexto kalendas octobris. In Hispania Sanctus Matinus, Abbas Hortensis, et Episcopus Seguntinus, qui a pueritia sue evidentibus &, &, », cuya traducción castellana es como sigue: «A 16 de Octube. En España, San Martín, Abad de Huerta y Obispo de Sigüenza, que con evidentes señales de virtudes mostró desde su niñez indicios de santidad, y conservando incorrupta la integidad de su alma y de su cuerpo, resplandeció en espíritu profético y varios milagros. Después de haber regido la iglesia seguntina por espacio de siete años, anhelando la quietud de la soledad, dejando el Obispado, volvio a su propio Monasterio donde hizo vida angelical hasta los setenta y tres años. Al regreso de una visita que hizo al Monasterio de Oliva, murió piadosamente en el camino, habiendo conocido algunos días antes, por revelación divina, que estabá muy próxima su muerte. Exaló su cuerpo olor suavísimo y celestial que se difundió por toda la casa, notándose allí duante muchos días. El instante de su fallecimiento fue divinamente conocido por los monjes de Huerta, quienes llevaron el sagrado cuerpo sepultándole honoríficamente en el Monasterio. En su sepulcro se han verificado varios milagros».